Posts etiquetados ‘Tito Vilanova’


Me reservé este post para cuando el Barça ganara la Liga, y se preguntarán el por qué, evidentemente. Pues bien, quiero hablar de lo que considero debería plantearse el Barça, una vez con la competición doméstica en el zurrón, de cara a un futuro a corto y medio plazo.

Empezaremos con Tito. Considero que la Liga conseguida por Vilanova, con la demoledora primera vuelta en la que solo se dejó dos puntos, es de un mérito tremendo por haberla logrado aun pasando cerca de tres meses en la otra punta del mundo, pero por otro lado ha dejado patente que en el grupo no existe la autogestión a la hora de sacar los partidos trascendentes hacia delante, siendo la única excepción la remontada a un Milan que, todo hay que decirlo, fue un pelele tras el primer gol de Messi. Roura, que ha hecho lo que ha podido, se vio por momentos superado al más mínimo síntoma de superioridad rival y mostró una clarísima timidez a la hora de hacer cambios de jugadores o de táctica, por tanto creo que, a riesgo de que suceda lo mismo la temporada que viene y primando la salud antes que el trabajo, Tito debería echarse elegantemente a un lado. Igualmente pienso que el Barça ha llegado plenamente fundido a los dos últimos meses de competición porque, a diferencia de Real Madrid o Bayern (los cito porque creo que son los tres mejores de Europa, sin desmerecer al Borussia), no tiene un fondo de armario con el mismo poder de solvencia que blancos y bávaros, lo que ha supuesto sacar al once de gala en partidos que el Barça debería ganar prácticamente con la gorra, dicho con todos los respetos a esos equipos.

En el tema de altas y bajas creo que no vamos a descubrir la pólvora: el equipo está anémico de centrales, ya que Puyol, Bartra y Piqué son los únicos centrales puros, y se ha comprobado durante toda la temporada que en Bartra no se confía del todo, que Puyol va de lesión en lesión y que experimentos como Adriano o Song en el eje defensivo condicionan demasiado la dinámica del equipo, por lo que se hace absolutamente indispensable la búsqueda de, al menos, dos centrales, por no hablar de que encontrar a un guardameta que pueda sustituir a Valdés es el objetivo número 1. El mediocampo parece, en principio, lo menos problemático, con Cesc, Thiago, Sergi Roberto, Song o Mascherano en la recámara, por lo que, de momento, dejaremos este apartado en stand by. La delantera, el quebradero de cabeza definitivo durante dos años, un cubo de Rubbik en el que hay que colocar las piezas correctamente sin hacer que se resienta el resto. Con Neymar casi seguro, la subida de Deulofeu, evidentemente Messi; y Tello como revulsivo, creo que el Guaje debería salir del equipo a fin de obtener unos ingresos y, al menos, escuchar ofertas por Alexis para intentar negociar, posteriormente, por Rooney, que puede jugar en cualquier zona del ataque, como mediapunta e incluso como interior. Además de esto, un 9 puro tipo Mario Gómez o Lewandowski, o Reus como sustituto del propio Messi. En cuanto a las bajas, las mencionadas de Alexis y Villa mas Pedro y, además, todos los cedidos que no van a tener sitio a su regreso, como Cuenca, Afellay, Bojan, etc…

Y, por último, invitaría a la directiva a dejar de promulgar unos valores que hace tiempo no demuestran, siendo lo de Abidal absolutamente vergonzoso. Porque de acuerdo, el Barça no es una ONG, tiene que competir, pero por lo que he podido ver, el francés está más que sobrado de forma y, aun más importante, de ánimo para poder rendir como en los buenos tiempos sobre el césped. Y eso, para cualquier aficionado al fútbol con un poco de empatía, es absolutamente impagable.

Si el Barça no quiere morir de éxito, quedarse a vivir en la autocomplacencia y volver a competir el año que viene, deberá tomar medidas. No se si las aquí expuesta u otras totalmente distintas, pero es absolutamente imprescindible renovarse, porque ya se sabe el dicho.

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Si tuviera que describir el partido del Barcelona con una sola palabra, elegiría ‘bochornoso’, no me cabe duda alguna. Un Barça que empezó muy fino pero que se diluyó en un plumazo a raíz del gol de Cristiano tras un penalty absolutamente estúpido e innecesario de Piqué. Un Barcelona que, conforme pasaban los minutos, se iba tornando más plano, previsible y horizontal que, incluso, el partido en San Siro, lo cual parecía harto complicado. Y eso que pensaba que no se podía jugar peor que en casa de los rossoneri, pero me equivoqué

La derrota de anoche sirve como colofón a un febrero que ha sido funesto durante los últimos años. No se puede jugar peor al fútbol ni abordar de forma menos imaginativa un partido que, como mínimo, requería una sorpresa, pero los culés se llevan empeñando durante dos meses en un ‘once de gala’ que no da garantía alguna ( 2 victorias en 6 partidos, para echarse a temblar… ). Cambios que llegan tarde o ni siquiera llegan, cansancio exageradamente notorio en los Xavi, Iniesta, Busquets… incluso Messi se ve obligado muchas veces a bajar al medio campo para intentar desengrasar una sala de máquinas totalmente atascada. Esto último, sumado a la famélica aportación goleadora de Pedro y Alexis, destapa las vergüenzas colectivas de este Barcelona. No existen la presión asfixiante en tres cuartos, las paredes rápidas ni la solidaridad defensiva. No es el brillante Barça de la 2010-2011, el mejor de las cuatro versiones de Pep.

Cesc aporta poco en partidos a cara de perro, donde prima más buscar el hueco en forma de internada que de pase. La solución pasa por hombres con gol (Villa) y entusiasmo (Tello), pero nunca son titulares . No hay que tirar por la borda el trabajo y los éxitos cosechados hasta hace muy poco, pero si que, como mínimo, la afición exige una respuesta a una serie de preguntas que se lleva haciendo desde el primer partido del año hasta hoy. No se qué le puede faltar a éste Barça, pero si que tengo claro que, sin alterar la idea fundamental de la posesión y el toque, se atisba necesaria una revolución conceptual. Más disciplina, más rigor táctico y, sobre todo, más atención, porque si no, pintan muy mal las cosas en la familia blaugrana. No quiero que suene alarmista por dos resultados malos, sino por el paupérrimo rendimiento de un tiempo hacia acá. Hay que pararse a reflexionar muy seriamente si aun quieren salvar la temporada.

Decía Xavi hace un par de días que a este Barça le falta una remontada histórica, pero si ellos mismos no son capaces de creerlo, me temo que a este elenco de superestrellas no le llegará nunca.

Un breve inciso: si el Barça quiere pasar la eliminatoria de Champions, creo que lo lógico sería una defensa de 3 (contemos que están eliminados desde el minuto 1, asi que peor no puede ser) con Villa, Tello o incluso Alexis estirando al máximo la lona del Milan. Si se juega todo el partido con la misma intensidad que los diez primeros minutos contra el Real Madrid anoche, habrá muchas opciones de pasar.


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Como el titular indica, bien podría tratarse del famoso penalty errado por Sergio Ramos en las semis contra el Bayern de Munich, pero nada más lejos de la realidad. La Luna es el Barça, al que todos en Europa ven cuando miran la tabla clasificatoria. No en balde, los culés son los líderes con más puntos de las grandes ligas del Viejo Continente (Manchester United con 42, Juve y Bayern con 41, los tres con un partido más).

Se las prometía muy felices el Real Madrid en un encuentro que, mirando la estadística de los últimos años con un parcial de 21-0 para los blancos, olía a trámite sencillo en el que los pericos podían salir contentos si no encajaban tres o cuatro goles. No podríamos haber errado más en una deducción que, con dicha estadística, era más que plausible. El Espanyol renunció en casi todo momento al balón mientras que el Real, con Özil, Khedira, Alonso y Modric se enfrascó en la elaboración de juego, a lo cual no está acostumbrado. Ese embotamiento en el centro del campo solo servía para dejar a Cristiano y a Callejón solos contra la zaga blanquiazul, a la espera de llegadas desde segunda línea.

Una contra ejecutada por Sergio García a raiz de un balón perdido por Modric, que quitando ese error creo que jugó un partido impecable, supuso el primer latigazo en el costado del Madrid. A partir de ahí, autobús del Espanyol y a aguantar, al menos, al fin del primer tiempo. Misión fallida cuando no solo Cristiano apuntilló en el 45′, sino que Coentrao empaló a los dos minutos de la reanudación. A partir de ahí, un Casilla (en singular, si) absolutamente titánico y el propio ideario plano del Real fueron su tumba. La impaciencia del público se tornó en pitos hasta que, a dos minutos de cumplirse el tiempo reglamentario, un barullo en el área tras un corner que aprovechó Albín para poner el empate definitivo.

Desde Barcelona, partido muy intenso a nivel físico en el que los colchoneros pusieron contra las cuerdas a los blaugranas y que Falcao (a este tío no lo para nadie), en una auténtica demostración de potencia física, hincó el colmillo en la yugular de los locales, poniendo el 0-1. El Barça no se amedrentó, continuó con su juego y Adriano, con el golazo de la noche, traía de nuevo la calma a Can Barça. A partir de ahí la presión del Atleti fue mucho menor y el tanto de Busquets supuso ya las buenas noches para los del Manzanares. Si a eso le añadimos que Messi, desactivado toda la primera parte por el genial sistema de ayudas diseñado por el Cholo, no faltó a su cita doble con el gol, los tres puntos se quedaban en casa, en la Luna.

Es cierto que la Liga no ha llegado ni al ecuador, pero si parece bastante evidente que este Real Madrid, que aplastaba con una facilidad pasmosa a sus rivales la primavera pasada, no solo no pasa por su mejor momento, sino que parece estar en una caída continua a pesar de que la calidad de sus jugadores le permite ganar casi por inercia. Es mas vulnerable, y lo sabe. En mi humilde opinión, creo que ya han tirado la Liga y van a echar el resto a la Champions. Ojo con eso…


Pongan sus asientos en posición vertical, mañana se enfrentan el líder de la Liga BBVA contra su inmediato perseguidor, el Atlético de Madrid. Un encuentro que asegura goles, diversión y mucha exigencia física.  Cuidado de más deben de tener los pupilos de Vilanova porque, si los colchoneros ya son un rival complicado en si, esta vez van heridos en el orgullo por caer, una vez más, contra el vecino blanco.

En el bando local se trastoca el esquema de Tito por la lesión de Fàbregas, pero el amplio surtido de delanteros le otorga una interesante variedad de opciones tales como la fijación de laterales con Pedro y Tello aprovechando la lentitud de Juanfran, la atracción de centrales con Alexis, la diagonal de Villa o, simplemente, con Leo Messi. Igualmente apostaría por un once de gala con Puyol y Piqué  como pareja de centrales y, atención, Mascherano como pivote para dar un poco de descanso a Busquets. También le daría minutos a Montoya, ya que el muchacho necesita oportunidades en algún partido trascendente.

Los de Simeone, que se encuentran muy cómodos sin balón, dejarán jugar al Barça para intentar ejecutar contras mortales a través de Falcao y Arda Turán. Si el turco tiene la noche, puede hacer bastante daño por el costado, a priori, débil del Barça, por no hablar de ese Tigre que devora a sus presas con facilidad y que, además, viene exultante por el espléndido repoker ante el Deportivo de La Coruña. Falcao, que fue un mero náufrago en el Santiago Bernabéu, busca resarcirse, y nadie mejor que el Barça para sacarse la espina. Además, con respecto al derby, ha recuperado a Filipe Luis, que aportará peligro por las alas.

Ojo, porque mañana puede reactivarse una Liga que muchos dan ya por finiquitada en Diciembre o darse el caso de que el Barça se colocase a 9 puntos de los colchoneros y a los teóricos 11 puntos del Real Madrid. Huele a partidazo.


Imagen: Messi vs Betis

Si bien este Barça llegaba con una velocidad absolutamente impresionante al encuentro en el Benito Villamarín, el Betis parecía dispuesto a pararle los pies y a punto estuvo de dar la campanada.

Empezó el Barça dominando la posesión, como es habitual, hasta el punto de que en 10 minutos el Betis solo tocó un balón que acabó en ocasión medianamente clara. Con un Messi ejerciendo de todocampista, el Betis se replegó pero sin carácter, llegando incluso a ser silbado por su propio público cuando, tras media hora de avasallamiento blaugrana y una vacuna doble del astro argentino ( ¿ Torpedo quien ? ) en dos jugadas con Iniesta, el Betis se despertó, se quitó el pijama y se puso el uniforme militar. Entró Vadillo por Jose Carlos y, en el segundo balón que tocó, se sacó de la chistera una asistencia en la que Jordi Alba no tiró bien el fuera de juego para que Rubén Castro, que remató con la tranquilidad del que escucha la Marcha Turca de Mozart, pusiera los nervios en el cuerpo de los barcelonistas.

A partir de ahí, el partido fue una auténtica preciosidad, de esos que el año pasado el equipo de Pep no podía ganar. Un Betis que salió como acabó la primera parte: atacando. Logró tres tiros al palo y una parada milagrosa de Valdés evitó un empate que todo el beticismo ya cantaba. El Barça se apagó casi toda la segunda mitad en la faceta ofensiva y cometió algunos errores de bulto en la zaga que aprovechaban los de Pepe Mel para crear peligro apenas con esfuerzo. El Betis aumentaba el ritmo del partido y obligaban constantemente a los centrales a ofrecer un apoyo extra a los laterales, es más, me atrevería a decir que hubo momentos en los que Jordi Alba se veía superado por la situación, pero eso se veía compensado por un Piqué que parece haber recuperado el nivel que le llevó a ser de los mejores centrales del mundo.

Como conclusiones podemos extraer que este Betis es el mejor equipo al que se ha enfrentado este Barça, que Alexis cada día es mejor sin balón y más extraño con él, que hablar bien de Messi ya es gastar saliva inutilmente y que en las dos visitas a Sevilla los de Tito Vilanova se han llevado los seis puntos que el Real Madrid se dejó. Queda mucho campeonato, pero a ver si va a ser verdad que quien fue a Sevilla, perdió la Liga.


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Llegaba el Barça a la isla de Mallorca tras la sonadísima derrota en tierras escocesas y se plantó en el campo con el clásico 4-3-3 dando descanso a Iniesta por Cesc y con un Tello muy activo durante todo el encuentro. Destacaba la vuelta a la titularidad de Gerard Piqué, quien cumplió con creces durante todo el partido. Villa jugó como 9 y no brilló, pero es cuestión de que vuelva a acostumbrarse como aquellos años en Mestalla. De Alves, decir que no hizo una mala primera parte, pero la segunda fue un auténtico desastre.

Y ya que el Barça viajaba de isla a isla, viajó también el autobús del Celtic al equipo de Caparrós, que calcó el planteamiento que le valió una derrota al equipo culé el pasado miércoles. Pero pasa con estos sistemas que lo habitual es que salgan mal, y así fue. Falta magistralmente anotada por Xavi ( cuánto se le va a echar de menos en el Barça y en la Roja ) tras 6 intentos previos desde fuera del area, algo casi inédito en la era Pep. Posteriormente llegó el gol de Messi tras error garrafal del Aoute: un tiro blandito que el israelí, con manos de mantequilla, no pudo recibir. Con el 0-2 recién sacado del horno llegó el siguiente por obra de Tello, con un gol propio de la escuela de Tití Henry. Curiosamente, desde fuera del area de nuevo.

Tras el descanso el Barça salió con el pijama puesto y preparándose para dormir prontito, lo cual se notaba en la lentísima circulación de balón, pero llegaron dos goles por una nueva empanada defensiva en la que, como dato a destacar, Alves llegó a defender prácticamente cuando ya se estaba sacando del medio campo. Y tras eso, el penalty anotado por Víctor Casadesús tras una mano de Busquets, que no jugará ante el Zaragoza, dentro del area.

Pero apareció Messi, como acostumbra, para rubricar un cañonazo a la escuadra prácticamente sin ángulo y que puso el 2-4 definitivo. Tras eso, los culés imprimieron un ritmo aun más anodino al encuentro en el que el Mallorca llegaba apenas sin peligro, y así hasta el final del partido. 3 puntos que vuelan hacia Barcelona y a otra cosa. Y es que solo podemos extraer tres apuntes interesantes del partido de Son Moix: 1- Messi sigue de camino a ser reconocido universalmente como el mejor jugador de la historia, con o sin Mundial. 2- Tello va a para supercrack. Electrifica él solo toda la banda que ocupe. 3- Este Barça ha dado con la clave para ésta clase de partidos: tiros desde lejos y transiciones rápidas.

El plan A ha mejorado.